Ayer
domingo vivimos en Vicarage Road un
partido histórico que pasará a los anales de la Championship y que será
recordado para siempre por los seguidores del Watford y del Leicester City,
aunque de distinta manera.
El
Watford logró meterse en la final de Wembley tras remontar la desventaja que se
traía del partido de ida donde perdió 1-0, los pupilos de Gianfranco Zola
ganaron 3-1 con un gol en el tiempo de descuento en un final de partido loco y
dramático para el Leicester City.
El
primer gol local llegó al cuarto de hora y fue obra del delantero checo MatejVydra que remató de volea con la pierna izquierda poniendo el balón en el
segundo palo lejos del alcance de Schmeichel, un golazo del para mí mejor
jugador de la liga.
Poco
después David Nugent igualó el partido con un remate de cabeza picado a la
salida de un córner, con este resultado se llegó al tiempo de descanso en
Vicarage Road.
En la
segunda mitad el Watford salió en tromba y dispuso de dos buenas ocasiones pero
sus disparos desde la frontal salieron rozando el poste. El gol iba a llegar en
el minuto 65 y iba a llevar la firma (una vez más) de Matej Vydra. Gran
conducción del checo que se apoya en Deeney para hacer la pared y definir con suavidad
con su pierna derecha, la eliminatoria estaba igualada y la perla checa
aparecía cuando más lo necesitaba su equipo.
Corría
el minuto 96 cuando el francés Knockaert encaraba a su par por banda derecha y
era derribado dentro del área por el italiano Cassetti, el árbitro no se lo
pensaba y señalaba los once metros ante la incredulidad de los jugadores
locales que veían como se les escapaba un sueño.
Anthony
Knockaert con una cara muy tensionada (que recordaba la de Djukic antes de
fallar el penalti en Riazor ante el Valencia) podía mandar a su equipo a la final
de Wembley y evitar la prórroga pero su lanzamiento centrado fue desviado con
los pies por Manolo Almunia que también detuvo el rechace.
Este lance
desencadenó una contra mortal del Watford con jugada por banda derecha de
Forestieri y centro al área que Hogg se encargó de bajar con la cabeza para
ceder a Troy Deeney que llegando desde
atrás empaló la pelota al fondo de las mallas.
A
partir de ese momento la locura en el césped y en las gradas con Zola corriendo
por la banda y los jugadores celebrando el gol con sus aficionados que
invadieron el campo presos de la emoción y de la alegría. Los jugadores del
Leicester City con Knockaert a la cabeza se quedaron petrificados en el césped sin entender lo que acababa de
suceder.
Héroe y
villano Anthony Knockaert, hace poco más de una semana un gol suyo en City
Ground en el tiempo de descuento permitió a su equipo jugar los play off y ayer
un fallo suyo privó a su equipo de pelear el ascenso. Aún así nada que
reprochar al para mí mejor jugador de la plantilla que además tuvo las agallas
de tomar las riendas y querer tirar ese penalti, eso sólo la hacen los líderes
y los grandes jugadores.
Al
termino del partido Knockaert se acercó
a la zona donde se ubicaba al afición del Leicester City para pedir perdón y
los suyos le dedicaron una ovación. Esta es la forma más cruel de perder un
partido y tardarán mucho en poder olvidar este día. Seguro que la próxima
temporada el Leciester City vuelve a estar dando guerra.
El
Watford se jugará el ascenso en Wembley el lunes 27 de mayo, su rival se
conocerá esta noche y saldrá del Brighton Hove Albion-Crystal Palace.
Alineaciones:
Watford: Almunia, Doyley (Forestieri 63), Cassetti, Ekstrand, Briggs, Anya, Abdi, Battocchio (Hogg 78), Chalobah, Deeney y Vydra
Leicester City: Schmeichel, De Laet, Morgan, Keane, Schlupp, King, Dyer (Drinkwater 65), James, Knockaert, Nugent y Wood (Kane 60)


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